La casa de vapor
La casa de vapor Lo más difícil estaba ya hecho; el lector sabe lo demás. El indio se presentó con frecuencia en la «Casa de Vapor», supo los proyectos ulteriores de sus huéspedes, y conoció el itinerario que Banks se proponía seguir. Desde entonces, una sola idea dominó todos sus actos: conseguir que le aceptaran como guía de la expedición cuando bajasen hacia el sur.
Para lograr este objeto, adoptó cuantos medios estuvieron a su alcance, y no vaciló en arriesgar, no solo la vida de los demás, sino también la suya. No se habrá olvidado en qué circunstancias lo hizo. En efecto, ocurriósele que si acompañaba a la expedición desde el principio del viaje sin dejar el servicio de Mathias Van Guitt, esto desvanecería toda sospecha y obligaría quizá al coronel a ofrecerle por sí mismo lo que quería obtener.