La casa de vapor
La casa de vapor Mas, para llegar a este resultado, era preciso que el proveedor, privado de su tren de búfalos, se viese obligado a solicitar el auxilio del Gigante de Acero. De aquí el ataque de las fieras, ataque inesperado, es verdad, pero del cual Kalagani supo aprovecharse. A riesgo de producir un desastre no vaciló en quitar, sin que le vieran, las barras que aseguraban la puerta del kraal. Los tigres y las panteras se precipitaron en el recinto; los búfalos fueron dispersados o muertos, varios indios sucumbieron, pero el plan de Kalagani tuvo un éxito completo y Mathias Van Guitt iba a verse obligado a reunirse con el coronel Munro para llevar su colección al ferrocarril de Bombay.