La caza del meteoro
La caza del meteoro Cualquiera que fuese el valor de ese núcleo no podÃa en todo caso, dejar de ser prodigioso, y eso bastaba para inflamar las imaginaciones.
Ya el 3 de mayo publicó el Whaston Standard a ese respecto una nota que, después de una serie de reflexiones, terminaba asÃ:
Admitiendo que el núcleo del bólido Forsyth-Hudelson se halle constituido por una esfera que mida solamente diez metros de diámetro, esa esfera, si fuese de hierro, pesarÃa tres mil setecientas setenta y tres toneladas. Pero esa misma esfera, formada únicamente de oro puro, pesarÃa diez mil ochenta y tres toneladas, y valdrÃa más de treinta y un mil millones de francos.
AsÃ, pues, aun reducido a tan pequeño volumen, el bólido tendrÃa tan enorme valor.
—¿Es posible, señor? —balbució «Omicron», después de haber leÃdo la nota en cuestión.
—No sólo es posible; es cierto —respondió doctoralmente Mr. Dean Forsyth—. Para encontrar este resultado ha bastado multiplicar la masa por el valor medio del oro, o sea tres mil cien francos por kilogramo, cuya masa no es otra que el producto del volumen, que se obtiene de la manera más sencilla mediante una simple fórmula. Dicha fórmula es: V = πD² / 6.
—En efecto —aprobó «Omicron», para quien todo aquello era hebreo.