La caza del meteoro
La caza del meteoro Sea de ello lo que quiera, es cuando menos prematuro anunciar la caída de este bólido y el fijar a fortiori el sitio y la fecha de esta caída. Es evidente e indudable que si la causa desconocida que influye en él bólido continúa obrando en el mismo sentido, dicho bólido acabará por caer, pero nada hay hasta ahora que autorice a afirmar que será así. Actualmente su velocidad relativa ha aumentado por leyes lógicas, puesto que describe una órbita más pequeña.
No tendría, por consiguiente, ninguna tendencia a caer, en el caso de que la fuerza que lo solicita dejase de serle aplicada.
En todo caso, seria de todo punto imposible precisar hoy la fecha y él sitio de su caída.
En resumen, nuestras conclusiones son: la caída del bólido parece probable, pero no cierta. En todo caso, no es inminente.
Aconsejamos, pues, la calma ante una eventualidad que es sólo hipotética, y cuya realización, por añadidura, puede no conducir a ningún resultado práctico.
Por lo demás, tendremos al público al corriente de los acontecimientos.
¿Tuvieron conocimiento Mr. Seth Stanfort y Mrs. Arcadia Walker de las conclusiones de Lowenthal?
Este punto permanece en la oscuridad.