La caza del meteoro
La caza del meteoro Este personaje respondía al llamamiento de «Omicron», nombre extraño que debía a su mediana estatura, y se le habría apellidado «Omega» si su talla no hubiera sido demasiado pequeña. De cuatro pies y seis pulgadas de alto, desde la edad de quince años no había crecido más. Con su verdadero nombre de Ton Wife, había entrado a esa edad en la casa de Mr. Dean Forsyth, en vida de su padre, en calidad de joven criado, y había rebasado ya el medio siglo; de donde fácil será calcular que hacía ya treinta y cinco años que se hallaba al servicio del tío de Francis Gordon.
Importa especificar a qué se reducía este servicio. A lo siguiente: Ayudar a Mr. Dean Forsyth en sus trabajos, por los cuales experimentaba una pasión igual, cuando menos, a la de su dueño.
¿Trabajaba, pues Mr. Dean Forsyth?
Sí, como aficionado; pero, con un fuego y un ardor de que pronto podrá juzgarse.
¿En qué se ocupaba el señor Dean Forsyth? ¿En Medicina, en Derecho, en Literatura, en Arte, en negocios, como tantos y tantos ciudadanos de la libre América?
Nada de eso.
¿En qué entonces?, se preguntará el lector. ¿En Ciencias?