La caza del meteoro
La caza del meteoro A respuesta a las dos cartas antes citadas, enviadas certificadas y bajo triple sello a la dirección del observatorio de Pittsburg y del observatorio de Cincinnati, debería consistir en un simple acuse de recibo con el aviso de la clasificación de dichas cartas; los interesados no pedían más. Ambos contaban con encontrar el bólido en breve plazo. Que el asteroide se hubiese perdido en las profundidades del cielo, y que no debiese, por ende, reaparecer jamás a la vista del mundo sublunar era cosa que se negaban a admitir No; sometido a las leyes formales volvería sobre el horizonte de Whaston; podría percibírsele al paso, señalar de nuevo, determinar sus coordenadas y figuraría en los mapas celestes bautizado con el glorioso nombre de su descubridor.
