La caza del meteoro
La caza del meteoro ¿Por qué se han mezclado en ellos esos amateurs? (decía el Punch). ¿Necesitaban ellos hacer cosquillas al espacio con sus anteojos y sus telescopios? ¿No podían dejar tranquilo el firmamento, sin fastidiar a las estrellas? ¿No hay bastantes, no hay hasta demasiados auténticos sabios que se meten en lo que no les importa y se introducen indiscretamente en las zonas intraestelares? Los cuerpos celestes son muy púdicos y no gustan de que se les mire muy de cerca. Si; nuestra ciudad está amenazada, nadie se encuentra hoy seguro, y semejante situación no tiene remedio. Se asegura uno contra incendios, pedriscos y ciclones... ¡Pero vayan ustedes a asegurarse contra la caída de un bólido, mayor tal vez que la ciudadela de Whaston...!