La estrella del sur
La estrella del sur Cuando se encontraba en su tierra un pequeño diamante, casi siempre era Thomas Steel quien lo descubrÃa. El primero que tuvo la satisfacción de percibir no pesaba, incluida su ganga, más de un sexto de quilate.
El quilate es un peso de cuatro gramos, o sea, aproximadamente la quinta parte de un gramo[5].
Un diamante de primera, es decir, bien puro, lÃmpido y sin color, vale, una vez tallado, unos doscientos cincuenta francos cuando pesa un quilate. Pero si los diamantes más pequeños tienen un valor proporcionalmente muy inferior, el precio de los más gruesos aumenta rápidamente. Por regla general, el valor mercantil de una piedra de hermosas aguas, es igual al cuadrado de su peso, expresado en quilates, multiplicado por el precio corriente de dicho quilate. Por consiguiente, si se supone que el precio de éste es de doscientos cincuenta francos, una piedra de diez quilates valdrá cien veces más, es decir, veinticinco mil francos.
Pero las piedras de diez quilates, y aun de uno solo, son muy raras. Es debido a esto precisamente que son tan caras. Por otra parte, los diamantes de Griqualandia están casi todos teñidos de amarillo, lo que disminuye considerablemente su valor en joyerÃa.