La invasion del mar
La invasion del mar Tal vez extrañará que la instrucción esté bastante bien cuidada en aquellas lejanÃas del Djerid; pero lo cierto es que más de 600 niños frecuentan 18 escuelas. En cuanto a las órdenes religiosas, son numerosas en el oasis.
Si Tozeur no excitaba mucho la curiosidad del ingeniero desde el punto de vista forestal, en cambio, el trazado del canal, que pasaba a unos cuantos kilómetros, con dirección a Nefta, solicitaba la atención de Schaller. Además, era la primera vez que el capitán Hardigan y el teniente Villette visitaban este punto. El dÃa que le dedicaron hubiera satisfecho a los más curiosos turistas. Nada tan encantador como algunas plazas, algunas calles bordeadas de casas en las que los ladrillos de colores están dispuestos en dibujos de una sorprendente originalidad. Y esto es lo que atrae allà la mirada del artista, más que los vestigios de la ocupación romana, que son poco importantes en Tozeur.
