La invasion del mar
La invasion del mar Pero el plan de Hadjar no pudo realizarse. En tanto que su banda remontaba el curso del Sokhna, para ganar en el norte la base de Djebel Cherchar, un pelotón, al mando del suboficial Nicol, a quien su perro habÃa dado la alerta, les cerró el paso.
La lucha se entabló, a pesar de los propósitos de los rebeldes, y no tardó en tomar parte en ella el resto del destacamento. Abrióse de una y otra parte un nutrido fuego de fusil y revólver, cayendo muertos y heridos de una y otra parte. Sin embargo, un grupo de los tuaregs logró forzar el obstáculo y huir; pero su jefe no estaba entre ellos.

En el momento en que Hadjar intentaba reunirse a sus compañeros, lanzándose a toda la velocidad de su caballo, el capitán Hardigan se echó tras él a galope tendido. En vano Hadjar trató de detenerle de un pistoletazo: la bala no hizo blanco. Su caballo dio un violento giro, y desmontó al jinete. Antes de que hubiese tenido tiempo de levantarse, uno de los oficiales se precipitó sobre él, y otros jinetes acudieron, apoderándose de Hadjar, a pesar de los terribles esfuerzos que hizo para desasirse.