La invasion del mar
La invasion del mar Los proyectos del capitán Roudaire habÃan seducido la imaginación de los unos y despertado la pasión especuladora de los más. El gran Lesseps acogió la empresa con gran entusiasmo, hasta el momento de solicitarse su concurso para la apertura del canal de Panamá.
Todo esto trascendió hasta los indÃgenas de las tribus nómadas o sedentarias, que vieron en el proyecto una amenaza a sus intereses y a su independencia. Asà es que se promovió una agitación sorda entre los africanos, que consideraban la empresa como un atentado a lo que ellos tenÃan por intangibles derechos seculares.
Poco después el capitán Roudaire sucumbÃa, más bien bajo el influjo de la decepción que a consecuencia de la enfermedad. La obra iniciada por él durmió largo tiempo, cuando algunos años después, en 1904, habiendo los americanos tomado por su cuenta el canal de Panamá, ingenieros y capitalistas extranjeros desempolvaron el proyecto del pobre Roudaire, fundando una sociedad que, bajo el nombre de CompañÃa franco-extranjera, se organizó para comenzar los trabajos y llevarlos rápidamente a buen fin en provecho de Tunicia, y por contragolpe, de la prosperidad argelina.