La invasion del mar
La invasion del mar Se ha expuesto también la imposibilidad, o, por lo menos, las grandes dificultades que se opondrÃan a la apertura del canal. Pues contra esto están las experiencias demostrativas de que el suelo desde Gabes hasta las primeras depresiones es de naturaleza tan blanda, que a veces la sonda penetraba tan sólo por la acción de su propio peso.
Además, los detractores de la obra echaron por delante pronósticos alarmantes.
En las partes planas se formarÃan lagunas cenagosas que con sus pestilencias infestarÃan la región. Los vientos dominantes, en vez de soplar del sur, como suponÃan los autores del proyecto, soplarÃan generalmente del norte. Las lluvias producidas por la evaporación de la nueva mar, lejos de caer sobre las campiñas de Argelia y de Tunicia, irÃan a perderse inútilmente sobre las inmensas llanuras arenosas del gran desierto.
Estas crÃticas fueron como el punto de partida eje un perÃodo nefasto, en el que se produjeron acontecimientos hechos para evocar la idea de la fatalidad en estas comarcas donde el fatalismo reina como dueño y señor; acontecimientos que están grabados en la memoria de todo el que por entonces vivÃa en Tunicia.