La invasion del mar
La invasion del mar »Había en aquel ambiente el sentimiento de una amenaza indefinida, algo así como la vaga angustia que precede a todos los cataclismos atmosféricos, y que turbaba a toda aquella gran muchedumbre, rodeada por la inmensa soledad; una soledad donde se adivinaba algo, no se sabía qué, pero seguramente algo misterioso en los alrededores sin límites, por decirlo así, donde no se veía a un ser viviente, hombre o bestia, y donde todo parecía sustraerse a las miradas de los trabajadores.
»Vino el fracaso, como consecuencia de imprevisiones y de cálculos erróneos, y la Compañía franco-extranjera se vio en la necesidad de suspender pagos, y bien pronto de dar por terminados sus trabajos. Desde entonces las cosas han quedado en tal estado, y yo trato de convenceros de la posible continuación de estos grandes trabajos interrumpidos. La Compañía franco-extranjera había querido hacerlo todo a la vez: trabajos de los órdenes más diversos, especulaciones de todo género, y muchos de ustedes se acordarán del triste día en que fue obligada a hacer su liquidación, sin haber podido acabar su vasto programa. Los mapas que acabo de mostraros indican los trabajos emprendidos por la Compañía franco-extranjera.