La invasion del mar
La invasion del mar Para hacer valer los dos millones quinientas mil hectáreas de terreno concedidas por el Estado a la Compañía franco-extranjera, y para indemnizar a los acreedores de los trabajos efectuados, así como lo que quedaba de materiales, habíase creado una poderosa sociedad, bajo la dirección de un consejo de administración cuyo domicilio social estaba en París. El público hizo muy buena acogida a las obligaciones emitidas por esta nueva sociedad. En Bolsa empezaron a negociarse con alza, justificada por los éxitos financieros obtenidos en grandes negocios por los que estaban a la cabeza de esta gran empresa. El porvenir de esta obra, una de las más considerables del siglo XX, —parecía estar asegurado bajo todos los aspectos.
El ingeniero-jefe de esta nueva sociedad era precisamente el conferenciante que acababa de hacer la historia de los trabajos ejecutados con anterioridad. El reconocimiento del estado actual de esos trabajos había de ser hecho por él.
