La Isla misteriosa
La Isla misteriosa -Capitán, su error consiste en haber creÃdo que podÃa resucitar el pasado y oponerse al progreso necesario. Es un error que unos admiran y otros condenan, que sólo Dios puede juzgar y la razón humana absolver. El que se equivoca con buena intención puede ser combatido, pero no debe dejar de ser estimado. Su error no excluye admiración y su nombre nada tiene que temer del juicio de la historia, la cual ama las locuras heroicas sin dejar de condenar los resultados que producen. El pecho del capitán Nemo se levantó y su mano se tendió hacia el cielo.
-¿He tenido razón o no? -murmuró.
Ciro Smith repuso:
-Todas las grandes acciones suben a Dios, porque vienen de El. Capitán Nemo, los hombres honrados que están aquÃ, a quienes usted ha socorrido, le llorarán siempre.
Harbert se habÃa acercado al capitán. Dobló las rodillas, tomó su mano y la besó. Una lágrima se deslizó por las mejillas del moribundo al decir:
-¡Hijo mÃo, te bendigo!
