La Isla misteriosa
La Isla misteriosa Del nordeste al noroeste, la costa se redondeaba como el cráneo achatado de una fiera, para levantarse luego formando una especie de gibosidad que daba una figura muy precisa a aquella parte de la isla, cuyo centro estaba ocupado por la montaña volcánica. Desde aquel punto el litoral se extendÃa regularmente al norte y al sur, abierto a los dos tercios de su perÃmetro por una estrecha ensenada, a partir de la cual terminaba en una larga cola, que parecÃa el apéndice caudal de un gigantesco cocodrilo.
Aquella cola formaba una verdadera penÃnsula, que se alargaba por más de treinta millas dentro del mar, a contar desde el cabo sudeste de la isla, ya mencionado, y se redondeaba describiendo una rada avanzada, muy abierta, que formaba el litoral inferior de aquella tierra tan caprichosamente recortada.
En su menor anchura, es decir, en las Chimeneas y la ensenada visible en la costa occidental que le correspondÃa en latitud, la isla medÃa diez millas solamente; pero en su mayor anchura, desde la mandÃbula del nordeste hasta la extremidad de la cola del sudoeste, no tenÃa menos de treinta millas.