La Isla misteriosa
La Isla misteriosa Nab y Pencroff recibieron el encargo de extraer la grasa del dugongo y conservar la carne, y partieron para está faena sin pedir más explicaciones; era grande la confianza que tenÃan en el ingeniero. Pocos instantes después Ciro Smith, Harbert y Gedeón Spilett, llevando consigo el zarzo y subiendo rÃo arriba, se dirigieron hacia el yacimiento de hulla, donde abundaban esas piritas esquistosas que se encuentran en los terrenos de transición más recientes y de las cuales Ciro Smith habÃa recogido una muestra.
Emplearon todo el dÃa en transportar cierta cantidad de piritas a las Chimeneas y por la noche habÃa ya algunas toneladas. Al dÃa siguiente, 8 de mayo, el ingeniero comenzó sus manipulaciones. Aquellas piritas esquistosas se componÃan principalmente de carbón, de sÃlice, de alumbre y de sulfuro de hierro; esto último en abundancia. Tratábase, pues, de aislar el sulfuro de hierro y transformarlo en sulfato lo más rápidamente posible; una vez obtenido el sulfato, se podrÃa extraer de él el ácido sulfúrico.