La Isla misteriosa

La Isla misteriosa

-¡Maldición, estamos descubiertos! -exclamó Pencroff. Quizá los colonos no habían sido vistos, pero seguramente Bob Harvey había juzgado oportuno enviar un proyectil a través del follaje sospechoso que ocultaba la parte alta del muro. En breve redobló sus golpes, cuando otra bala, habiendo roto la cortina del follaje, dejó ver una gran abertura en el granito.

La situación de los colonos era desesperada. Su retiro estaba descubierto. No podían poner obstáculo alguno a aquellos proyectiles, ni preservar la piedra, cuyos trozos volaban en metralla a su alrededor. No tenían más remedio que refugiarse en el corredor superior del Palacio de granito y abandonar su morada a todas las devastaciones, cuando se oyó un ruido sordo que fue seguido de gritos espantosos. Ciro Smith y los suyos se precipitaron a una de las ventanas. El brick, irresistiblemente levantado por una especie de tromba líquida, acababa de abrirse en dos, y en menos de dos segundos se había sumergido con toda su criminal tripulación.

La nave pirata, destruida, y los colonos se aprovechan de los restos

-¡Volaron! -exclamó Harbert.

-Sí, han volado, como si Ayrton hubiese dado fuego a la pólvora -dijo Pencroff, precipitándose al ascensor al mismo tiempo que Nab y el joven.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker