La Isla misteriosa
La Isla misteriosa La gran preocupación de los colonos por el momento era verificar la exploración completa de la isla, ya decidido, que tendría dos fines: descubrir el ser misterioso, cuya existencia no era ya discutible, y al mismo tiempo salar qué había sido de los piratas, el retiro que habían elegido, la vida que llevaban y lo que podía temerse de su parte. Ciro Smith deseaba partir inmediatamente, pero la expedición debía durar muchos días y parecía conveniente cargar el carro con diversos efectos de campamento y utensilios que facilitaran la organización de las etapas. Ahora bien, en aquel momento, uno de los onagros, herido en la pata, no podía ser enganchado al carro; necesitaba unos días de descanso, y se creyó poder aplazar la partida para dentro de una semana, es decir, para el 20 de noviembre. En aquella latitud, corresponde al mes de mayo de las zonas boreales, era primavera.
El sol entraba en el trópico de Capricornio y daba los días más largos del año. La época debía ser completamente favorable para la expedición proyectada, expedición que, si no alcanzaba su principal objetivo, podía ser fecunda en descubrimientos, sobre todo desde el punto de vista de las producciones naturales, puesto que Ciro Smith se proponía explorar los espesos bosques del Far-West, que se extendían hasta el extremo de la península Serpentina.