La Isla misteriosa

La Isla misteriosa

Buscan a Ayrton y hieren a Harbert

Al grito de Harbert, Pencroff, dejando caer el arma, se lanzó hacia él:

-¡Lo han matado! ¡Hijo mío! ¡Harbert! ¡Lo han matado!

Ciro Smith y Gedeón Spilett se precipitaron también a donde estaba Harbert y el periodista examinó si el corazón del pobre joven latía aún.

-¡Vive! -dijo-, pero hay que trasladarlo.

-¿Al Palacio de granito? ¡Es imposible! -contestó el ingeniero.

-A la dehesa, entonces -exclamó Pencroff.

-Un instante -dijo Ciro Smith.

Y se lanzó hacia la izquierda, dando vuelta al recinto. Se vio ante un bandido, que, apuntándole, disparó y le atravesó el sombrero con una bala. Pocos segundos después, antes de que tuviera tiempo de disparar el segundo tiro, caía aquel pirata herido en el corazón por el puñal de Ciro Smith, más seguro todavía que su fusil.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker