La Isla misteriosa
La Isla misteriosa Y ahora, ¿poseÃan los colonos un agente eficaz para obrar contra la inflamación que iba a sobrevenir? SÃ, tenÃan uno, porque la naturaleza lo ha prodigado generosamente. TenÃan el agua frÃa, es decir, el sedativo más poderoso que puede usarse contra la inflamación de las heridas, el agente terapéutico más eficaz en los casos graves y que está adoptado por todos los médicos. El agua frÃa tiene también la ventaja de proporcionar a la herida un reposo absoluto y de evitar una curación prematura, ventaja considerable, porque la experiencia ha demostrado que el contacto del aire es funesto durante los primeros dÃas.
Ciro Smith y Gedeón Spilett razonaban asà con su simple buen sentido y obraron como lo habrÃa hecho el mejor cirujano. Se aplicaron compresas de tela sobre las dos heridas del pobre Harbert y se tuvo cuidado de tenerlas constantemente empapadas en agua frÃa. El marino habÃa encendido fuego en la chimenea de la habitación, que no carecÃa de las cosas más necesarias para la vida. HabÃa azúcar de arce y plantas medicinales, las mismas que el joven habÃa recogido a orillas del lago Grant, que permitieron hacer algunas tisanas refrigerantes, que Harbert tomó sin darse cuenta de nada. Su fiebre era muy alta y todo el dÃa y toda la noche pasaron asÃ, sin que recobrara el conocimiento. La vida de Harbert estaba pendiente de un hilo y aquel hilo podÃa romperse en un instante.