La Isla misteriosa

La Isla misteriosa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-¡Es una fiebre perniciosa! -le dijo.

-¡Una fiebre perniciosa! -exclamó Ciro Smith-. Se engaña usted, Spilett, porque la fiebre perniciosa no se declara espontáneamente, hay que adquirir el germen...

-No me engaño -dijo el periodista-. Harbert había adquirido ese germen en los pantanos de la isla y esto basta. Ya ha experimentado el primer acceso. Si viene el segundo y no conseguimos impedir el tercero..., está perdido.

-Pero ¿y esa corteza de sauce?

-Es insuficiente -respondió Spilett-, y el tercer acceso de fiebre perniciosa que no se puede cortar con la quinina, es siempre mortal.

Por fortuna Pencroff no había oído nada de esta observación, porque de otro modo se habría vuelto loco.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker