La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas CompañÃa Japonesa Acrobática HONORABLE WILLIAN BATULCAR
Últimas representaciones antes de su salida para los Estados Unidos de los NARIGUDOS-NARIGUDOS (bajo la invocación directa del dios Tingú). ¡GRAN ATRACCIÓN!
—¡Los Estados Unidos! —exclamó Picaporte—. ¡Ya di con mi negocio!
Siguió al del cartel y entró en la ciudad japonesa. Un cuarto de hora más tarde, se detenÃa delante de una gran barraca coronada con varios haces de banderolas, y cuyas paredes exteriores representaban, sin perspectiva, pero con exagerados colores, toda una banda de juglares.
Era el establecimiento del honorable Batulcar, especie de Barnum americano, director de una compañÃa de saltimbanquis, juglares, clowns, acróbatas, equilibristas, gimnastas, que, según el cartel, daban sus últimas representaciones antes de dejar el Imperio del Sol, para irse a los Estados Unidos.
Picaporte entró bajo un peristilo que precedÃa al barracón, y preguntó por el señor Batulcar, quien se presentó en persona.
—¿Qué queréis? —dijo a Picaporte, a quien creyó indÃgena.
—¿Tenéis necesidad de criado? —preguntó Picaporte.