La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas Una vez reconocido el robo con toda formalidad, agentes detectives elegidos entre los más hábiles, fueron enviados a los puertos principales, a Liverpool, a Glasgow, a Brindisi, a Nueva York, etc., bajo la promesa, en caso de éxito, de una prima de dos mil libras y el cinco por ciento de la suma que se recobrase. La misión de estos inspectores se reducÃa a observar escrupulosamente a todos los viajeros que se iban o que llegaban, hasta adquirir las noticias que pudieran suministrar las indagaciones inmediatamente emprendidas.
Y precisamente, según lo decÃa Morning Chronicle, habÃa motivos para suponer que el autor del robo no formaba parte de ninguna de las sociedades de ladrones de Inglaterra. Se habÃa observado que durante aquel dÃa, 29 de septiembre, se paseaba por la sala de pagos, teatro del robo, un caballero bien portado, de buenos modales y aire distinguido. Las indagaciones habÃan permitido reunir con bastante exactitud las señas de ese caballero, que fueron al punto transmitidas a todos los detectives del Reino Unido y del gobierno. Algunas buenas almas, y entre ellos Gualterio Ralph, se creÃan con fundamento para esperar que el ladrón no se escaparÃa.