La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas —¿Y qué me importa? —respondió el coronel Proctor.
—Caballero —dijo cortésmente el señor Fogg—, después de nuestro encuentro en San Francisco, habÃa formado el proyecto de volver a buscaros a América, tan luego como hubiese terminado los negocios que me llaman al antiguo continente.
—¡De veras!
—¿Queréis señalarme sitio para dentro de seis meses?
—¿Por qué no seis años?
—Digo seis meses, y seré exacto.
—Esas no son más que pamplinas; o al instante, o nunca.
—Como usted quiera. ¿Vais a Nueva York?
—No.
—¿A Chicago?
—No.
—¿A Omaha?
—Os importa poco. ¿Conocéis Plum Creek?
—No.