La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas Phileas Fogg estaba veinticuatro horas atrasado, y Picaporte, causa involuntaria de esta tardanza, estaba desesperado. HabÃa arruinado indudablemente a su amo.
En aquel momento, el inspector se acercó al señor Fogg, y mirándole bien enfrente, le preguntó:
—Con formalidad, señor Fogg; ¿tenéis prisa?
—Con mucha formalidad —respondió Phileas Fogg.
—Insisto —repuso Fix—. ¿Tenéis verdadero interés en estar en Nueva York el 11, antes de las nueve de la noche, hora de salida del vapor de Liverpool?
—El mayor interés.
—Y si el viaje no hubiera sido interrumpido por el ataque de los indios, ¿hubierais llegado a Nueva York el 11 por la mañana?
—SÃ, con doce horas de adelanto sobre el vapor.
—Bien. Tenéis ahora veinte horas de atraso. Entre veinte y doce, la diferencia es de ocho. Luego con ganar estas ocho horas tenéis bastante. ¿Queréis intentarlo?