La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas Entretanto, Picaporte, tan luego como llegó, habÃa buscado el tren en la estación, creyendo encontrarle allà dispuesto a correr hacia Omaha, y esperando que se podrÃa ganar aún el tiempo perdido.
—¡El tren, el tren! —gritaba.
—Se marchó —respondió Fix.
—Y el tren siguiente, ¿cuándo pasa? —preguntó el señor Fogg.
—Esta noche.
—¡Ah! —dijo simplemente el impasible caballero.