La vuelta al mundo en 80 días
La vuelta al mundo en 80 días El señor Fogg, la princesa Aouda, Fix y Picaporte, atravesaron el Hudson en el Jersey City Ferry Boat y subieron a un coche, que los condujo al hotel San Nicolás, en Broadway. Tomaron unas habitaciones, y la noche transcurrió corta para Phileas Fogg, que durmió con profundo sueño, pero muy larga para la princesa Aouda y sus compañeros, a quienes la agitación no permitió descansar.
La fecha del día siguiente era el 12 de diciembre. Desde el 12, a las siete de la mañana, hasta el 21, a las ocho y cuarenta y cinco minutos de la noche, quedaban nueve días, trece horas y cuarenta y cinco minutos. Si Phileas Fogg hubiera salido la víspera con el China uno de los mejores andadores de la Line Cunard, habría llegado a Liverpool, y luego a Londres en el tiempo estipulado.
El señor Fogg abandonó el hotel solo, después de haber recomendado a su criado que lo aguardase y de haber prevenido a la princesa Aouda que estuviese dispuesta.
Después se dirigió al Hudson, y entre los buques amarrados al muelle o anclados en el río, buscó cuidadosamente los que estaban listos para salir. Muchos tenían la señal de partida y se disponían a tomar la mar, aprovechando la marea de la mañana, porque en ese inmenso y admirable puerto de Nueva York no hay día en que cien embarcaciones no salgan con rumbo a todos los puntos del orbe; pero casi todas eran de vela, y no podían convenir a Phileas Fogg.