La vuelta al mundo en 80 días
La vuelta al mundo en 80 días Al día siguiente, 19, se quemaron los palos, las piezas de respeto, las berlingas. La tripulación empleaba un celo increíble en hacer leña. Picaporte, rajando, cortando y serrando, hacía el trabajo de cien hombres. Era un furor de demolición.

La tripulación empleaba un celo increíble.
Al día siguiente, 20, los parapetos, los empavesados, las obras muertas, la mayor parte del puente fueron devorados. La Enriqueta ya no era más que un barco raso, como el del pontón.
Pero aquel día se divisó la costa irlandesa y el faro de Falsenet.