La vuelta al mundo en 80 días
La vuelta al mundo en 80 días Pero, antes que todo, el buen muchacho subió a su cuarto y apagó el gas, que había estado ardiendo durante ochenta días. Había encontrado en el buzón una carta de la compañía del gas, y creyó que ya era tiempo de suprimir estos gastos, de que era responsable.

Había encontrado una carta de la compañía del gas.
Transcurrió la noche. El señor Fogg se había acostado, pero es dudoso que durmiera. En cuanto a la princesa Aouda, no pudo descansar ni un solo instante. Picaporte había velado como un perro a la puerta de su amo.