La vuelta al mundo en 80 días
La vuelta al mundo en 80 días -Pero, ¿no os equivocáis? -Preguntó de nuevo el cónsul.
-No me equivoco.
-Entonces, ¿por qué ha tenido ese ladrón el empeño de hacer visar su pasaporte en Suez?
-¿Por qué?... No lo sé, señor cónsul -dijo el agente-, pero oídme...
Y en pocas palabras refirió los más importante de su conversación con el criado del susodicho Fogg.
-En efecto -dijo el cónsul-; todas las presunciones están contra él. ¿Y qué vais a hacer?
-Expedir un despacho a Londres con petición urgente de un mandamiento de prisión, embarcarme en el "Mongolia", seguir al ladrón hasta la Indias, y en aquella tierra inglesa salirle al encuentro cortésmente con mi orden en la mano.
-Después de pronunciar estas palabras con frialdad, el agente se despidió del cónsul y se dirigió al telégrafo, donde envió al director de la policía metropolitana el despacho ya mencionado.
Un cuarto de hora más tarde, Fix, con su ligero equipaje en la mano y bien provisto de dinero, se embarcaba en el "Mongolia", y muy luego el rápido buque surcaba a todo vapor las aguas del Mar Rojo.