Las Indias Negras
Las Indias Negras Allí le fue tomada declaración y los detalles dados fueron tales que nadie dudó de su veracidad.
El presidente del Instituto Real, que no solamente era colega de James Starr sino también amigo personal, fue impuesto de inmediato de los antecedentes traídos por Jack Ryan. De esa manera, el funcionario decidió tomar él mismo el diligenciamiento de la investigación. Fueron puestos a su disposición todos los materiales necesarios, como así también personal que le secundaria en la búsqueda, víveres, bebidas estimulantes y todo cuanto fuera preciso para el mejor resultado de la investigación. Poco después, guiados por Jack Ryan, partieron hacia la Nueva Aberfoyle.
Esa misma tarde W. Elphiston, Jack Ryan y los agentes llegaron a la boca del pozo Yarow, desde allí descendieron hasta llegar al mismo punto donde lo había hecho el joven pocas horas antes. Mediante la iluminación de las lámparas atadas a largas cuerdas, pudieron comprobar que, en efecto, faltaban las cuatro últimas escalas. Ya no existía ninguna duda respecto a que la comunicación con el exterior había sido cortada. Y quizá de ex profeso...
-¿Qué esperamos para continuar, señor? -preguntó Ryan con viva impaciencia.
-Esperamos que suban las lámparas -contestó Elphiston-. Y en cuanto las hayan subido bajaremos para proseguir la búsqueda.