Las Indias Negras
Las Indias Negras -Iremos primero hasta la cabaña -agregó Jack-. Y luego ¡seguiremos hasta los últimos abismos si fuese necesario!
No bien las lámparas fueron izadas, los agentes pusieron las escaleras que habían llevado y así, no sin bastantes dificultades, fueron descendiendo.
El joven minero notó, con sorpresa, que había algunos restos de las escalas quemadas.
-¿Quemadas? -preguntó también sorprendido sir Elphiston. En efecto, allí estaban las cenizas ya frías.
-¿Cree usted, señor -preguntó Jack-que el ingeniero James Starr pueda haber quemado las escalas por algún interés especial ... ?
-No; me parece imposible -repuso sir Elphiston-. Pero. . . vayamos hasta la cabaña. Allí podremos averiguar algo más. Jack Ryan no estaba muy convencido de esto, pero no obstante tomó una de las lámparas de manos de un agente y con suma agilidad se adelantó por la galería.