Las Indias Negras
Las Indias Negras -Pues bien. . ., hablando sinceramente. . ., a eso tampoco. Porque lo único que yo hice -continuó Jack fue tratar de averiguar el paradero de Harry, y a no haber sido por el duende ...
-¡Ya tenÃa que aparecer! -exclamó Simon-. ¡Hum... ! El duende...
-¡Bueno, un duende o fantasma o hada! -repitió Jack-. Pero sea un hijo del fantasma del fuego, un Urisk o lo que fuese, la verdad es que a él le deben ustedes la vida, ya que fue quien me indicó el camino ...
- Desde ya, Jack -respondió Harry-. Pero faltarÃa saber si es un duende como tú pretendes o un simple ser de carne y hueso...
-¡Ah, no! ... ¡Sobrenatural! -exclamó Jack-. ¡Y tan sobrenatural como que fue un espÃritu, a quien yo mismo vi correr y desaparecer a su antojo!
-Pues bien -aseveró Simon Ford -. EspÃritu o no lo buscaremos y hemos de encontrarle...
La familia Ford, como asà también Jack Ryan gozaban del cariño de todos en la Nueva Aberfoyle.