Las Indias Negras
Las Indias Negras -No, nada. Pero entonces era muy peligroso el aventurarse por las galerÃas. Una vez unos imprudentes se internaron más de lo debido y, se perdieron. . ., se les rompió la lámpara con que se iluminaban . . .
-¿Dices que se perdieron ...? -exclamó Harry.
-SÃ; se perdieron. . ., no podÃan encontrar el camino de regreso ... Y, allà estuvieron varios dÃas, muy próximos a la muerte...
-¡SÃ, Nell! -respondió el joven-. Muy próximos a la muerte pero fueron salvados por una mano bienhechora, quizá un ángel, que les suministró alimentos y agua y que guió a los salvadores ...
-¿Y tú cómo sabes todo esto? -prcguntó Nell.
-¡Porque esos seres éramos el ingeniero Starr, mis padres y yo!
-Tú.
-SÃ. . . ¡y a ti te debemos el encontrarnos con vida!
La joven dejó caer su cabeza entre las manos. La emoción la embargaba ...
-Los que ahora te han salvado ... ¡te debÃan ya la vida... ! ¿Crees que alguna vez puedan olvidarlo ? -concluyó el minero.