Las Indias Negras
Las Indias Negras -Pues no te escucho hasta que no me digas cómo se encuentra Nell.
-Bien, hombre. . ., muy bien; tan es asà que dentro de un mes...
-Te casarás...
-¡Oh! ... No sabes lo que dices, Jack.
-Puede ser que tengas razón... pero sà se muy bien lo que harÃa.
-¿Y qué harÃas tú ...
-Pues me casarÃa ... Bueno; si tú no lo hicieses... -dijo Jack riéndose a más no poder -. Nell es una mujer ideal para un minero, ya que nunca salió de la mina... pero ... oye, Harry; me imagino que no estarás celoso por lo que estoy diciendo. . .
-No -respondió sencillamente Harry.
-Porque supongo que si tú no te casas con ella, no pretenderás que se quede a vestir santos. . .
-Yo no tengo ninguna pretensión -rezongó Harry. Las oscilaciones de las escalas iban separando a los amigos.