Las Indias Negras
Las Indias Negras Harry continuaba con la educación de Nell, preparándola para el dÃa en que visitarÃan la ciudad de la superficie. Simon Ford estaba muy satisfecho del desarrollo de los acontecimientos, porque ¿que mujer de la superficie querrÃa compartir la vida subterránea de su hijo... ? La misma Providencia le habÃa mandado a Nell, para satisfacción de todos y felicidad de Harry... Nadie podÃa interponerse en la dicha de los jóvenes. Nadie parecÃa querer interrumpir el idilio asà originado y menor aun oponerse al matrimonio.
Pero entonces. . ., ¿quién era ese ser que, cuando la noche se hacia en la población obrera, vagaba entre las galerÃas y vigilaba de cerca las habitaciones de la cabaña de los Ford? ¿Quién era el que, enfurecido por alguna razón ignorada, levantaba su brazo amenazante y con labios contraidos por la cólera juraba:
-¡Ella y él...! ¡jamás!
CAPITULO 17