Las Indias Negras
Las Indias Negras -Son las estrellas de las que ya te he hablado. Son soles de otros mundos muy lejanos. . quizá semejantes al nuestro.
-Ya mañana tendrás oportunidad de ver a nuestro sol, cuya luz tarda ocho minutos y medio en llegar hasta nosotros. A él será imposible que lo puedas mirar así, directamente ... ; ni tú ni nadie puede hacerlo ya que sus rayos son enceguecedores.
Los árboles le semejaban gigantes y muchas preguntas brotaron de sus labios todas fueron satisfechas por el ingeniero o por los jóvenes que la acompañaban.
Después quedó callada Y todos respetaron su mutismo... No querían que sus palabras influyeran en la imaginación de la joven. Siendo las veintitrés y treinta, llegaron a orillas del Forth.
-¿Es un lago...?
-No -contestó Harry-. Es un golfo donde corre el agua. Toma un poco de ella y verás qué distinta es a la del lago de la Nueva Aberfoyle. La joven se inclinó y ahuecando la mano, llevó a sus labio un poco de liquido.
-¡Es salada! -exclamó.
-Si -contestó Harry-. Porque es agua de mar.
Las tres cuartas partes del planeta están cubiertas por ese tipo de agua, como la que acabas de probar.