Las Indias Negras
Las Indias Negras Era necesario que reposara algunas horas, aunque sólo fuese para fijar indeleblemente el recuerdo de tantas maravillas. En ese momento Harry la tomó de la mano, la miró emocionado y dijo:
-¡Nell, querida mÃa ..., pronto volveremos a la mina! ¿No extrañarás lo que hemos visto estos dÃas pasados en la plena luz diurna?
-No, Harry -repuso la joven-. Recordaré todo, ¡pero será con alegrÃa que volveré contigo allá abajo!
-Nell. . . -preguntó entonces Harry con voz que transparentaba su profunda emoción-. ¿Te quieres casar conmigo?
-SÃ, Harry -repuso la muchacha mirándole con sus ojos tan puros-.¡Quiero...!
Acababa de decir esas palabras, cuando un hecho aparentemente inexplicable se produjo.
El "Rob Roy", pese a estar a media milla de tierra, se detuvo repentinamente, con un brusco choque. Su quilla acababa de golpear el fondo del lago, y pese al esfuerzo de sus maquinas no pudo arrancar nuevamente.