Los exploradores del siglo XIX
Los exploradores del siglo XIX El conocimiento del sánscrito, la literatura brahmánica, de que hablaremos después, habÃan inaugurado un movimiento cientÃfico que debÃa ir aumentándose con estudios más profundos y más amplios.
Mucho antes que NÃnive y Babilonia hicieran su aparición en la historia, habÃa existido en el inmenso Sais designado por los orientalistas bajo el nombre de Irán que comprende la Persia, el Afganistán y el Beluchistán, una civilización muy avanzada, a la cual se refiere el nombre de Zoroastro, a la vez conquistador, legislador y fundador de una religión. Sus discÃpulos perseguidos en la época de la conquista musulmana y expulsados de su antigua patria donde se habÃa conservado su culto, se refugiaron bajo el nombre de Parsis en el Noroeste de la India.
A fines del siglo pasado, el francés AnquotÃn Duperron, trajo a Europa una copia exacta de los libros religiosos de los Parsis escritos en la misma lengua de Zoroastro; los tradujo, y durante sesenta años todos los eruditos habÃan encontrado en ellos la fuente de las nociones religiosas y filológicas que poseÃan acerca del Irán. Estos libros son conocidos con el nombre de Zendavesta, palabra que contiene el nombre de la lengua zenda y el tÃtulo de la obra Avesta.