Los exploradores del siglo XIX
Los exploradores del siglo XIX A pesar de todo el interés que ofrecía a los naturalistas esta población poco conocida, era forzoso partir. La Coquille levantó primero el plano de las islas del Coral y San Agustín, reconocidas por Maurelle en 1781. En seguida se avistaron la isla Drumond, cuyos naturales, de color muy oscuro, de miembros endebles y de fisonomía poco inteligente, vinieron a cambiar algunas conchas tridacnas, vulgarmente llamadas pilas de agua bendita, por cuchillos y anzuelos; las islas Sydenham y Henderville, donde los habitantes van enteramente desnudos; luego Wolde, Hupper, Hall, Knox, Charlotta y Matthews, que forman el archipiélago Gilbert, y en fin, los grupos de las Mulgraves y de Marshall.
El 3 de junio Duperrey reconoció la isla Ualan que había sido descubierta en 1804 por el capitán americano Croser. Como no figuraba en los mapas, el comandante resolvió tomar de ella un conocimiento preciso y detallado. El ancla no había aún mordido el fondo cuando Duperrey y algunos de sus oficiales bajaron a tierra. Encontraron un pueblo apacible y afable, que les ofreció cocos y frutos del árbol del pan, y les condujo por medio de los sitios más pintorescos hasta la morada del jefe principal, el urosston como ellos le llamaban.
Véase, tomada de Dumont d’Urville, la descripción de los sitios que tuvieron que atravesar antes de llegar a la presencia de aquel alto personaje.