Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur - ¡Mis anteojos!
-¿No está herido?
-No, sólo pisoteado. ¿Pero, por quién?
-Por esto -respondió el mayor, mientras arrastraba el animal que habÃa matado. Todos volvieron a la choza y lo examinaron. Era un hermoso animal parecido a un pequeño camello, pero sin joroba. TenÃa la cabeza pequeña, el cuerpo achatado y las patas largas y delgadas; su piel era color café con leche. No bien Paganel lo vio, exclamó:
-¡Un guanaco!
-Y qué es un guanaco?
-Una bestia que se come.