Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur -Hace ya mucho tiempo. Desde entonces el sol ha traÃdo dos veranos al cielo de las pampas. La alegrÃa de Glenarvan era indescriptible, pues esa respuesta concordaba con la fecha del documento. Pero pronto se dieron cuenta de que Thalcave hablaba de un prisionero y no de tres; él no sabÃa nada más y esto puso fin a la conversación. Al dÃa siguiente, 25 de octubre, los viajeros emprendieron nuevamente su marcha hacia el este con renovado entusiasmo. La llanura triste y monótona formaba una de esas interminables travesÃas, resecas, sin ningún accidente; sólo aparecÃan de vez en cuando algunos montes bajos en que se destacaban algarrobos blancos de vainas azucaradas, algunos terebintos, retamas silvestres y arbustos espinosos.