Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur La abundancia de aves que se veÃa en las márgenes del Guaminà les permitÃa pensar en caza inmediata: se levantaban grandes bandadas de perdices, chorlitos, teros, codornices, ortegas y pollas de agua de hermoso color esmeralda. No se veÃan cuadrúpedos, pero podÃa pensarse que estaban escondidos en los espesos matorrales. Bien dispuestos, prepararon sus escopetas y pronto se hallaron frente a centenares de corzos* y guanacos que huyeron muy asustados sin ponerse a tiro. Se dedicaron, entonces, a las perdices y codornices; Glenarvan logró cazar un hermoso jabalÃ' que bien valió el tiro que habÃa costado. Roberto cazó un curioso animal: era un armadillo cubierto de conchas óseas y movibles, medÃa medio metro de largo. Estaba muy gordo y según el patagón serÃa un plato excelente. Roberto no cabÃa en sà de alegrÃa. Thalcave dio a sus compañeros el espectáculo de la caza del ñandú; el avestruz de la pampa tiene una rapidez extraordinaria; el indio lanzó el caballo a todo galope en lÃnea recta para