Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur alcanzarlo sin que se fatigara en inútiles idas y vueltas. Al llegar a cierta distancia, aún bastante considerable, le arrojó sus boleadoras con tanta destreza que envolvió con ellas las patas del animal y lo derribó por tierra. El también haría figurar en la cena un plato de su cosecha. Pronto prepararon todo para asar; el tatú se cocinaría en la cacerola que ofrecía su propia concha. Cenaron los cazadores rociando la comida con el agua transparente, que consideraron superior a todos los vinos y hasta al famoso aguardiente escocés. Los caballos también tuvieron cena abundante. Luego los tres se prepararon para dormir envueltos en sus ponchos y echados en un mullido colchón de alfalfa.
CAPITULO 19