Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur Ni Glenarvan ni Thalcave querían ceder, seguían empeñados en sacrificarse; Thalcave le hacía ver que él conocía mejor el caballo y podría emplear sus maravillosas cualidades para la salvación de todos. De pronto Thauka se encabritó, se levantó de manos y de un salto cruzó la valla de fuego y el montón de cadáveres, en tanto que una voz débil gritaba:
- ¡Dios lo salve, milord!
Apenas tuvieron tiempo de ver a Roberto que fuertemente agarrado a los crines del caballo
desaparecía en las tinieblas.
-¡Desdichado Roberto! -exclamó Glenervan.