Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur La ciudad habÃa perdido su antiguo esplendor, saqueada varias veces por los indÃgenas, incendiada en 1819 y eclipsada por Talcahuano; contaba entonces sólo con 8.000 habitantes y mostraba un gran abandono y ninguna actividad comercial. Glenarvan no se preocupó por esta decadencia, no trató de averiguar las causas, aunque Paganel tenÃa empeño en explicárselas, y sin perder un instante fue a ver a J. R. Bentock, cónsul de Su Majestad Británica, quien los recibió muy atentamente y, luego de escuchar la historia del capitán Grant, mandó a hacer averiguaciones en todo el litoral. Los datos fueron negativos: nadie tenÃa noticias del naufragio del Britannia a lo largo de las costas chilenas, hacia el paralelo 37.
Glenarvan no se desanimó y, sin ahorrar dinero, mandó agentes a todas las costas próximas a buscar informes, pero tampoco obtuvieron ningún resultado:. el Britannia no habÃa dejado ninguna señal de su naufragio. A los seis dÃas, bajo la toldilla del Duncan, lord Glenarvan les confió a sus compañeros el resultado negativo de sus investigaciones. Las caricias de lady Elena no lograban disminuir el dolor de Mary y de su hermano. Santiago Paganel volvió a tomar el documento y lo examinó con profunda atención. HacÃa más de una hora que lo estaba estudiando, cuando Glenarvan lo interrumpió: