Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur había olvidado tanto su idioma como para no poder comunicarse con los viajeros, lo que facilitaba mucho las cosas, ya que el español de Paganel no era todavía muy fuerte como para sostener una conversación.
El capataz de los arrieros tenía a sus órdenes dos peones que cuidaban de las mulas cargadas con el equipaje, y un niño que conducía la pequeña yegua madrina que, llena de cascabeles y campanillas, marchaba adelante de la recua, compuesta de diez mulas. De éstas, siete montaban los viajeros y una el capataz; las dos restantes llevaban las provisiones y algunas piezas de tela destinadas a ganarse la simpatía de los caciques que pudieran encontrar; los peones marchaban, según la costumbre, a pie.