Miguel Strogoff
Miguel Strogoff El buque de vapor estaba en buenas condiciones y los pasajeros, según sus recursos, ocupaban tres clases diferentes de pasaje. Miguel Strogoff había podido conseguir dos de primera clase para que la joven pudiera retirarse a la suya y aislarse cuando quisiera El Cáucaso iba atestado de pasajeros de todas las categorías. Había entre ellos un cierto número de traficantes asiáticos que habían considerado que lo más prudente era salir cuanto antes de Nijni-Novgorod. En la parte del buque reservada a primera clase iban armenios con sus largos vestidos, tocados con una especie de mitra; judíos identificables por sus bonetes cónicos; acomodados chinos con sus trajes tradicionales, largos y de color azul, violeta o negro, abiertos por delante y por detrás y cubiertos por una túnica de anchas mangas, cuyo corte es parecido al de las que usan los popes; turcos portando todavía su turbante nacional; hindúes, con su bonete cuadrado y un cordón en la cintura (algunos de los cuales se designaban con el nombre de shikarpuris), que tenían en sus manos todo el tráfico de Asia central; en fin, los tártaros, calzando botas adornadas con cintas multicolores y el pecho lleno de bordados.