Miguel Strogoff
Miguel Strogoff Este hombre, terrible como cualquiera de los jefes tártaros a los que impulsaba adelante, era un militar instruido. Él mismo tenÃa en sus venas un poco de sangre mongol por parte de su madre, que era de origen asiático, y amaba el engaño, complaciéndose en imaginar estratagemas y no reparaba en medios cuando se trataba de sorprender algún secreto o de tender alguna trampa.
Bribón por naturaleza, empleaba gustosamente los más viles artificios, convirtiéndose en mendigo si se terciaba la ocasión, o adoptando con gran perfección todas las formas y todos los modales. Además, era cruel y hubiera hecho de verdugo si se presentara la oportunidad. Féofar-Khan tenÃa en él un lugarteniente digno de secundarle en aquella salvaje guerra.
Cuando Miguel Strogoff llegó a las orillas del Irtyche, Ivan Ogareff era ya dueño de Omsk y estrechaba el cerco de la ciudad alta ya que tenÃa prisa por reunirse en Tomsk con el grueso de las fuerzas tártaras, que acababan de concentrarse allÃ. Tomsk, en efecto, habÃa sido tomada por Féofar-Khan hacÃa varios dÃas, y desde allÃ, los invasores, dueños ya de la Siberia central, debÃan marchar sobre Irkutsk. Esta ciudad era el verdadero objetivo de Ivan Ogareff.
El plan del traidor era ganarse la confianza del Gran Duque bajo un nombre falso y, cuando considerase llegado el momento, entregar la ciudad y el Gran Duque a los tártaros.